Mi nombre es Ammy Sett. Tengo 28 años. Todo comenzó en sexto primaria, yo tenía problema con las matemáticas, perdí un examen con un muy bajo punteo, por lo que mi mama consiguió que mi vecino: un eminente Ingeniero Industrial me diera clases de refuerzo. Todos los sábados llegaba a explicarme lo que la maestra no sabía explicar en el colegio, fue cuando allí me enamoré del Álgebra de Baldor, todos los días resolvía problemas y al ver la historia de mi vecino, que trabajaba en un ingenio, al explicarme como al ser ingeniero te cambia la vida, ves que las cosas que son tan sencillas llevan física y matemática en cada pequeño detalle, tu cerebro no deja de trabajar pues todo lo que ves tiene una explicación por medio de fórmulas y teorías manejadas desde hace cientos e incluso miles de años. Al pasar de los años fui dándome cuenta que mi destino era estudiar ingeniería. Mi sueño era hacer robots y ser astronauta, pero lamentablemente el sueño de astronauta lo descarté.

Cuando fui a la universidad a ver el pensum me asusté un poco pues en el colegio en el que estaba no tenía buena base en física y matemática, la física y matemática que nos daban era bastante pobre, pero la ventaja que tenía de haber estudiado en ese colegio es que tenía muy buenas técnicas de estudio, cosa que me ayudó mucho a lo largo de la carrera. Decidí hacerme los exámenes de admisión, recuerdo que me dieron una guía de estudio, cuando la vi, nos preguntaban sobre electrodinámica, cosa que en mi vida había visto, solo al ver el signo de ohmio quedé atónita por lo que fui a preguntarle a la mi maestra de matemática que estudiaba ingeniería que me explicara un poco. Me interesé y fue cuando tomé los cursos propedéuticos en vacaciones antes de entrar a la universidad. Mi idea era entrar a ingeniería electrónica pero con una base pobre de matemática y física y ningún conocimiento de electrónica, me sentía perdida.
Luché con la programación, realmente no era de mi agrado, cuando llevé mi primer curso de Electricidad no puedo decir que me fue muy bien, pero realmente me encantó y fue cuando me di cuenta que era lo que me gustaba. Por lo que decidí seguir en la carrera de Ingeniería Electrónica a la cual solamente iban hombres, muchos me decían que por qué iba a una carrera de hombres, pero yo siempre me preguntaba: ¿Quién ha decidido que una carrera es de hombres o mujeres? por lo que hice caso omiso a tales cuestionamientos y seguí la carrera de electrónica, pasé muchas pruebas, desde microprocesadores hasta robótica, pero la que más me llamo la atención fue electrónica digital, me costó mucho no lo puedo negar y más aún que el catedrático era bastante exigente, pero puedo decir que todo valió la pena, los desvelos, las luchas por sacar buenas notas y tener la satisfacción que algún día podría trabajar y cumplir mis sueños de ser una profesional exitosa.
Durante la carrera hice bastantes amistades, la verdad todos mis compañeros fueron muy respetuosos y simpáticos yo realmente amaba levantarme cada día e ir a la universidad, el ambiente era muy bonito y el grupo de electrónica era pequeño por lo que éramos bastante unidos, unos se ayudaban con otros, nos reuníamos desde temprano para estudiar las clases más exigentes.
Cada día habían ocurrencias nuevas, recuerdo incluso que en un laboratorio de RF de aplicaciones de microprocesadores se comenzaban a mandar mensajes unos a otros, haciéndose bromas, siempre encontrando la manera de divertirse aprendiendo.
Aunque muchas veces sufríamos por que algún laboratorio o algún proyecto en el que llevábamos días trabajando no nos saliera, la satisfacción de lograrlo no tiene ningún precio. La clave es que yo realmente disfrutaba hacer lo que hacía y me gustaba saber que como todo lo que leía en un libro de electrónica se hacía realidad en mi creación.
Logré cerrar mi carrera en el año 2007 gracias al esfuerzo y sacrificio de mis padres.
Mi mayor satisfacción como profesional fue cuando en el 2009 recibí mi título de Ingeniera y ver la cara de mi padre cuando recibía mi título no tiene precio, solo recuerdo cuando me felicitó, vi rodar lágrimas por sus mejillas, sé que estaba orgulloso de mí, sé que logré obtener el sueño que tanto añorábamos, y poder demostrar que tanto sacrificio, desvelos, rindió frutos.

Pude ver que la carrera que yo elegí tenía muchas ramas para explotar y me interesé por el área de Redes. Decidí estudiar una maestría de Redes y Seguridad Informática, casualmente me salió una oportunidad de trabajar en una empresa de Telecomunicaciones en la cual comencé como soporte a nivel 1 para gestión de fallas corporativas, al año de estar en dicha empresa me promovieron a nivel 2 para gestión de monitoreo de fallas y seguridad, dónde tuve la oportunidad de trabajar con en redes MPLS, Pixes, Firewalls, Equipos de gestión de seguridad, en fin aprendí bastante durante los 3 años que laboré en dicha empresa. Lo cual me llevo a lograr obtener una plaza en una de las empresas más importantes de telecomunicaciones, proporcionándole servicios a las principales telefónicas de Guatemala, tuve la oportunidad de trabajar en la red 3G de una de las principales telefónicas. Luego se me presentó una oportunidad de trabajar en una empresa Multinacional en BPO, como Gerente de Informática, en la cual laboré por 2 años. En dicha empresa se me ofreció una beca para estudiar el MBA en la universidad de York, por lo cual aproveche tal oportunidad, lo cual me ayudó a implementar tales conocimientos a mi trabajo puesto que yo no tenía experiencia alguna en el manejo de personal. Luego apliqué para una plaza en otra empresa multinacional en BPO, en la cual laboro actualmente como Especialista de Implementación de Proyectos.

Muchas veces las personas me preguntaban cómo sabía yo sobre redes e informática puesto que por mi apariencia muchos pensaban que yo era muy joven para poder manejar una red o un servicio en el cual se manejaban millones de dólares, podría decir que mis dificultades para que tomaran en serio mi trabajo eran por la edad. Muchas veces se juzga solamente por la apariencia y no se presenta la oportunidad de demostrar que realmente uno puede dar resultados que una persona que lleva años en el área, claro que no puedo decir que por ser una persona con experiencia no puede ser mejor que una sin experiencia, pero creo firmemente que la determinación de todo profesional en lograr sus objetivos es clave para alcanzar el éxito. No puedo negar que he tenido dificultades por el hecho de ser mujer o ser joven, pero creo que a ninguna persona le puede frenar cualquier tipo de discriminación, más bien impulsarte a demostrarte a ti mismo más que a nadie que puedes ser capaz de alcanzar tus sueños dando siempre el máximo de ti.

Mi mejor consejo para cualquier persona que se quiera dedicar al área de tecnología es mantenerse en investigación constante, es indispensable para que podamos ser exitosos y poder sobresalir, que nos actualicemos, puesto que cada día hay nuevas cosas que aprender y cada día existe mayor competitividad, solo basta con que seamos persistentes y siempre estemos dispuestos a aprender sobre nuevas tecnologías.

Autor: Ammy Set